El acné es la obstrucción de los poros debido a la producción masiva de sustancias grasosas generadas por las glándulas sebáceas presentes en cada uno de ellos. La ciencia conoce varios tipos de acné y uno que es de gran preocupación es el acné iatrogénico debido a que su naturaleza responde a la utilización de fármacos o sustancias potencialmente nocivas para el cuerpo sin haber consultado a un profesional de la salud. La recomendación principal es siempre consultar con verdaderos especialistas para evitar el uso indebido y efectos secundarios nocivos, en este caso el acné.

Acné por fármacos

Sintomatología

Este tipo de acné es similar al denominado Acné Vulgaris, a pesar de esto es importante realizar un chequeo para asegurarse de qué tipo se presenta en el cuerpo ya que de otra forma no se podrá conseguir eliminarlo debido a que se obviará la causa y se seguirá consumiendo la sustancia o medicamento que lo esté provocando.

Medicamentos que lo causan

En la actualidad las sustancias más conocidas y usadas que causan este problema cutáneo son los esteroides, la testosterona, los anabolizantes y los androgénicos. Esto es debido a que cada vez más deportistas tratan de incluirlas en su consumo diario para avanzar más rápido en la obtención de mejores destrezas o superar pruebas de gran dificultad. Es importante señalar que estas sustancias afectan de manera directa el cambio hormonal causando así la aparición de granos y acné.

Dentro de las sustancias que más causan acné son las siguientes:

  • Fenihidantoínas.
  • Algunos fármacos antiepilépticos.
  • Antidepresivos tricíclicos, solo algunos.
  • Derivados de la vitamina B.

Tratamientos

Para comenzar a tratar el problema se debe asistir a un dermatólogo para que verifique que se trata de Acné Iatrogénico, luego de esto los medicamentos para contrarrestar este problema son en la mayoría de los casos peróxido de benzolio y por supuesto si la circunstancia lo permite la eliminación del consumo del medicamento que está causando la reacción. Otras opciones son los retinoides tópicos, productos químicos derivados de la vitamina A que estimulan la renovación de las células en la piel, reducen la producción de oleosidad de las glándulas sebáceas y finalmente expulsan los comedones e impidiendo la formación de nuevas espinillas o granos.