Acné Rosácea, Síntomas, Causas, Tratamientos, Consejos

Acné Rosácea

El acné rosácea (Pitiriasis rosada) es una afección común de color rosado. Se trata de un género de acné benigno que afecta a la piel de bastantes personas en el mundo entero. Una investigación efectuado en dos mil diez, estimó que el acné rosácea afecta a más o menos a cuarenta y cinco millones en el mundo entero.

La mayor parte de las personas con rosácea son de origen caucásico y tienen la piel clara, particularmente en aquellos de origen inglés, irlandés y escocés.

La rosácea no está relacionada directamente con el consumo de alcohol ni es infecciosa. No existe patentiza de que la rosácea pueda transmitirse por contacto con la piel, compartir toallas o bien por inhalación.

Índice()

    Síntomas

    Los primordiales síntomas de la rosácea incluyen parches de color colorados o bien rosados en los que son perceptibles enanos vasos sanguíneos rotos, pequeñas protuberancias rojas, en ocasiones con pus, quistes colorados y ojos irritados. La mayor parte de las personas con esta enfermedad no pueden saben que tienen rosácea o bien que es una condición diagnosticable y tratable. Bastantes personas que tienen rosácea piensan que el color colorado es por tener sensibilidad al sol, o bien por su género de piel. La rosácea se considera una enfermedad crónica con avatares periódicos apareciendo brotes cada cierto tiempo.

    Acné Rosácea

    En contraste al acné adolescente o bien tradicional, los pacientes adultos no "superan" la rosácea. Una de las peculiaridades esenciales de este género de acné es que afecta a la zona central de la cara, ocasionando enrojecimiento persistente o bien enrojecimiento transitorio sobre las áreas de la cara y la nariz que coincide con las zonas que en general se ponen rojas al ruborizarnos.

    Ciertos síntomas propios de la rosácea son el enrojecimiento facial, el rubor, ardor, ronchas rojas y los quistes pequeños. Los síntomas tienden a aparecer y desaparecer de forma discontínua. La piel puede sostenerse claro, limpia y llana a lo largo de semanas, meses o bien años y tras este tiempo, entrar en erupción otra vez. La rosácea tiende a evolucionar por etapas y generalmente causa la inflamación de la piel de la cara, en especial en la frente, las mejillas, la nariz y la barbilla.

    Cuando la rosácea se desarrolla por vez primera, puede parecer, ahora desaparecer, y regresar a aparecer al cabo del tiempo. No obstante, posiblemente la piel no vuelva a tener su color normal y los vasos sanguíneos dilatados y espinillas se sostengan a lo largo del tiempo. La rosácea extrañamente puede revertirse. La rosácea acostumbra a perdurar años y, si no se trata, tiende a empeorar progresivamente.

    Causas de la rosácea y factores de riesgo

    La causa precisa de la rosácea se ignora y prosigue siendo un misterio, sencillamente se supone que hay una predisposición genética a sufrirla. El proceso básico implica la dilatación de los vasos sanguíneos pequeños de la cara. Las posibles causas de la rosácea incluyen factores genéticos, la exposición al sol, un ácaro que se halla en ocasiones en los folículos pilosos (Demodex folliculorum), una enfermedad gastrointestinal y ciertos fármacos que hacen que los vasos sanguíneos se dilaten. Semeja que hay un componente hereditario de la rosácea en un elevado número de personas. Frecuentemente las personas tienen familiares próximos con rosácea.

    La rosácea tiende a afectar a las áreas esenciales de la cara y es más frecuente en personas que se agobian sencillamente. Además de esto, hay una pluralidad de factores que pueden provocar la rosácea como por servirnos de un ejemplo el agobio, el temor, la ansiedad, la vergüenza, etcétera La excesiva exposición al sol y los daños solares en la piel son otros factores asimismo asociados con la rosácea. Ciertos factores que pueden agraverla son la carencia de ejercicio, el consumo de alcohol, los trastornos sensibles y el alimento picante.

    Cómo se diagnostica la rosácea

    La rosácea se diagnostica generalmente basándose en el color colorado habitual o bien el aspecto de la piel facial. Es extensamente subdiagnosticada y la mayor parte de las personas con rosácea no saben que tienen esta enfermedad de la piel. Bastantes personas no son capaces de asociar sus síntomas con una afección de la piel por el hecho de que no disponen de los conocimientos que tendría un profesional médico. Al comienzo acostumbran a opinar que es algo temporal, que ha aparecido por el rubor, el sol, el estrés, etcétera y cuando se percatan de que dura más de la cuenta, asisten a un especialista. Los dermatólogos son médicos que están singularmente entrenados en el diagnóstico de la rosácea. Normalmente no requieren pruebas concretas para el diagnóstico.

    Acné Rosácea

    En casos poco comunes, puede ser preciso efectuar una biopsia de piel para asistir a confirmar el diagnóstico de la rosácea. Esporádicamente asimismo se efectuar una prueba no invasiva (raspado de la piel) que puede ser efectuada por el dermatólogo en la propia consulta y que le asistirá a excluir una infección de ácaros de la piel. Un cultivo de piel puede asistir a descartar otras enfermedades como las infecciones por estafilococos o bien infecciones de herpes. En general no se precisa efectuar análisis de sangre.

    Si bien la mayor parte de los casos de rosácea son bastante fáciles, existen algunos casos atípicos en los que no son tan simples de diagnosticar. En ocasiones la rosácea puede confundirse con:

    • Herpes simple
    • Síndrome carcinoide
    • Dermatitis perioral
    • Conjuntivitis alérgica
    • Eczema
    • Alergias estacionales
    • Alérgia o dermatitis de contacto
    • Dermatitis seborreica
    • El acné vulgar
    • Foliculitis
    • Reacción de medicamento

    Tratamiento de la rosácea

    El acné rosácea no es considerada hoy día una enfermedad curable. Aunque no se puede sanar, por norma general se puede supervisar con los tratamientos convenientes y regulares. Bastantes personas optan por emplear tratamientos naturales para la rosácea.

    Ciertos antídotos caseros son:

    • Efectuar una infusión de manzanilla, aguardar a que se enfrié y aplicar con un paño limpio sobre el semblante. Sin frotar.
    • Tomar complejo de vitamina B.
    • Tomar vitamina C puesto que aumenta la inmunidad, favorece la cicatrización, y robustece el tejido conectivo.
    • Masajear con aceite de oliva suavemente unas dos veces a la semana.

    Estos son solo ciertos antídotos naturales, te recomendamos que siempre y en toda circunstancia consultes con tu dermatólogo ya antes de poner bajo riesgo tu piel.

    Hay de vez en cuando la rosácea puede ser eliminada significativamente a lo largo de largos periodos de tiempo a través de un tratamiento láser para el acné, luz pulsada intensa, terapia fotodinámica, o bien isotretinoína (Accutane). Si bien aún no se considera una cura, ciertos pacientes experimentan resultados en un largo plazo y pueden tener una remisión de la enfermedad a lo largo de meses o bien años.

    Consejos para el Acné Rosácea

    Ahora puedes ver ciertos factores que agudizan el acné rosácea y que sería interesante que evitaras si la padeces:

    • Corticoides tópicos.
    • Exposición al sol.
    • Exposición al viento o al frío.
    • Cambios bruscos de temperatura.
    • Comidas con especias o picantes.
    • Comidas demasiado calientes.
    • El alcohol, el tabaco y las bebidas energéticas.
    • El estrés y la ansiedad.
    • Productos cosméticos como el maquillaje.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Subir