La hiperhidrosis es el problema en la piel que afecta las glándulas sudoríparas ocasionando la sudoración excesiva en una o más partes del cuerpo. Si bien es un problema corporal lleva consigo algunos de aspecto psicológico que afectan directamente la vida de los pacientes que la sufren. También se le conoce como ansiedad social en los casos más extremos. Este miedo se produce en determinadas situaciones de la vida cotidiana como encuentros inesperados, reuniones sociales o una simple charla en público.

Afrontando la Hiperhidrosis

El paciente se siente más vulnerable al preguntarse lo que puedan pensar de él al verlo sudar profusamente, incluso puede producirles un poco de paranoia. Así mismo se produce con la ansiedad que produce de solo pensar en el hecho que puede ocurrir en el futuro, los pacientes comienzan a comportarse torpemente en público llevándolos a un círculo vicioso aumentando el problema. Se destaca por aparecer en la adolescencia o antes de los 25 años.

Situaciones de Miedo

Las situaciones que producen más inseguridad en los pacientes con Hiperhidrosis son las siguientes:

  • Asistir a fiestas.
  • Comidas o bebidas en público.
  • Paranoia de ser observado y vigilado.
  • Escribir o firmar en lugares públicos.
  • Mirar a los ojos a los demás.
  • Comenzar alguna conversación.
  • Hablar con los demás y conocer gente nueva.
  • Constante preocupación por ser el centro de atención.
  • Dar y defender las opiniones propias.

Tratamiento

Para ayudar a los pacientes a superar la fobia social que conlleva la Hiperhidrosis se puede recomendar las terapias cognitivo-conductual, ya sean individuales o en grupo. En caso de que la sudoración este asociada con la fobia social estas terapias pueden ser de gran ayuda y altamente efectiva para controlarla. Estas terapias se enfocan en la vinculación del pensamiento con la conducta a través de ejercicios de reestructuración cognitiva, sesiones de relajación y de exposición y afrontamiento de situaciones.

Las estrategias buscan flexibilizar el pensamiento modificando así la conducta considerada errónea, en este caso la fobia social. Las tres terapias más conocidas son las siguientes:

  1. Terapia de la conducta.
  2. Terapia cognitiva.
  3. Terapia Racional Emotiva y Conductual.

Al final de estas terapias se puede comprobar la superación de los problemas psicológicos que puedan estar afectando la vida normal del paciente adentrándolo de nuevo al mundo y a la sociedad. Lo primordial es hacerles saber a cada uno de ellos que no están solos y que con esfuerzo se puede superar y estabilizar la hiperhidrosis.