La hiperhidrosis es una afección de las glándulas sudoríparas en lugares específicos de la piel o de forma generalizada. La consecuencia principal de este problema corporal es la sudoración excesiva en forma espontánea, lejos de ser producida por altos niveles de temperatura o en algunas situaciones que puedan generar estrés o tensión emocional. Es bien conocido que el sudor es producido para estabilizar la temperatura general del cuerpo pero en grandes dosis suele ser contraproducente tanto para la salud como para la vida social del paciente.

Causas de la Hiperhidrosis

Grados de Hiperhidrosis

El paciente puede ser afectado por la hiperhidrosis en cuatro (4) niveles diferentes que se definen a continuación:

  • Grado I: Los niveles de sudoración son casi imperceptibles lo que no impide que se siga con la vida normal del paciente.
  • Grado II: En esta etapa puede llegar a ser tolerable la sudoración, aunque en ciertos puntos afecta la vida diaria.
  • Grado III: A este nivel la sudoración puede llegar a ser en raras ocasiones tolerable, pero en constantes situaciones afectan el vivir diario del afectado.
  • Grado IV: Los niveles de sudoración en este grado son totalmente intolerables lo que provoca que la vida del paciente sea claramente afectada por este problema.

Causas del Problema

Para la hiperhidrosis existen estudios que pueden revelar datos interesantes sobre sus causas en tres formas diferentes de la misma y son las siguientes:

  1. Hiperhidrosis Primaria: Aunque el conocimiento general es que no existe causa verídica conocida para esta forma de la afección estudios recientes revelan que está muy ligada a excesos en la respuesta de la región sudomotora por hiperactividad simpática. El cuadro de afección amplia cuando las situaciones de tensión, excitación o nervios por visualizar el sudor excesivo ampliando aún más la cantidad.
  2. Hiperhidrosis Secundaria: En este nivel suele ser normalmente generalizada junto con síntomas adicionales como: Lesiones cerebrales, Neuropatías periféricas, lesiones tumorales intratorácicas, problemas sistémicos como Parkinson o intoxicaciones por mercurio. De la misma manera las variaciones en el funcionamiento de la medula espinal pueden incluir este problema como consecuencia.
  3. Hiperhidrosis Localizada: Estas hipersudoraciones pueden ser producidas como efectos secundarios de problemas en la salud como tumores glómicos, neuropatías diabéticas, nevus azul, paquidermoperiostosis, parotiditis o abscesos en la parótida.