El estrés no es el responsable del acné pero ayuda a su aparición

El acné es una erupción por norma general papular (granos rojizos aumentados en la piel) o bien pustular (acné con pequeños puntos blancos rodeados por un área rojiza hinchada) que afecta a la cara y, a veces, a la parte superior del tórax. Su origen radica en la obstrucción, colonización bacteriana y también inflamación del folículo pilosebáceo.

El acné es una condición común en la adolescencia (afecta al ochenta y cinco % de jóvenes) pero puede persistir hasta la edad adulta. Además de esto, hay una tendencia hereditaria que implicaría a múltiples genes. Esto es, los hijos de progenitores que han sufrido de acné severo van a tener mayor tendencia a sufrir formas graves del mismo.

En general, las mujeres presentan una edad de comienzo más precoz (entre los doce y los trece años), si bien la duración del acné es mayor en el caso de los varones. Estos, por su parte, presentan una afectación clínica más intensa, con mayor probabilidad de presentar lesiones quísticas en el leño.

Índice

    Causas de la aparición de acné

    Se han barajado diferentes hipótesis para explicar la aparición de acné. Primeramente, estudios epidemiológicos recientes apuntan que el consumo excesivo de leche y endulces refinados podrían desempeñar un papel en la patogenia del acné. Esto se debe a las conexiones existentes entre la insulina y las hormonas esteroideas.

    Sin embargo, en la práctica clínica, determinadas limitaciones dietéticas, aparte de tener una bastante difícil implementación en la edad adolescente, no semejan ser claves en la buena evolución del paciente.

    La causa primordial de los granos son los cambios hormonales que se dan en la pubescencia. No obstante, se ha discutido a lo largo de años sobre la relación del estrés y la ansiedad en la aparición de este. En verdad, muchos estudiantes aprecian que sufren más acné en temporada de exámenes que a lo largo de las vacaciones. Mas, ¿se puede aseverar que la ansiedad provoca acné?

    La relación entre el acné y la ansiedad

    Recordemos que muchas enfermedades dermatológicas pueden empeorar con la aparición de ansiedad o bien estrés pero ello no señala que sean la causa. Ocurre algo afín con el empleo de mascarillas a lo largo de la pandemia de covid-diecinueve, puesto que de ninguna forma son las responsables de la aparición de pequeños granos en la piel, pero sí pueden asistir a su erupción.

    De hecho, los adultos que utilizan mascarillas a diario y a lo largo de muchas horas no desarrollan tanto acné en la cara. No obstante, en personas con tendencia acneica (como ocurre con los adolescentes) las mascarillas pueden provocar y empeorar los brotes que por sí solos ya tienden a sufrir.

    Por tanto, el estrés o bien la mascarilla, como ocurre con los productos cosméticos grasos, pueden empeorar el cuadro clínico o bien, aun, provocar algún brote, pero en ningún caso podría afirmarse que son causa.

    Por qué culpamos al estrés de la aparición de acné

    A lo largo del tiempo, se han barajado muchas hipótesis en este sentido y existen diferentes teorías sobre de qué forma el estrés puede influir en las afecciones cutáneas. ¿Como sería el mecanismo por el como el estrés puede inducir a la aparición del acné?

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    Algunos estudiosos piensan que las hormonas que se liberan con el estrés, como la CRH (hormona hipotalámica liberadora de corticotropina), que a su vez estimula la secreción de ACTH (hormona adeno cortico trópica), podrían estar relacionadas con el incremento de la secreción sebácea estimulada por el estrés.

    Otros consideran que los cambios sensibles influyen de manera directa en el microbioma de la piel y este sería el motivo por el que la tendencia acneica empeora en instantes de estrés.

    Asimismo, ciertas hipótesis incluyen que la ansiedad y el estrés pueden alterar la secreción de la glándula sebácea a partir de prudentes modificaciones hormonales en el perfil androgénico de los pacientes. Por consiguiente, al acrecentar el sebo, aumenta la infección de la glándula y el acné.

    Todas son hipótesis posibles pero aún no existe acuerdo sobre las razones que vinculan el estrés y la ansiedad con la aparición de granos en la piel.

    Acné o bien estrés: ¿quién va primero?

    Aunque es una nosología usual y por norma general leve, no debemos olvidar que el acné puede acarrear componentes psicosociales significativos, entre ellos depresión, ansiedad e inclusive fobia social.

    No es extraño para el dermatólogo observar de qué forma pacientes con soriasis, con dermatitis atópica, con urticaria, con liquen plano o bien con dermatitis seborreica, entre otras condiciones cutáneas, sufren brotes en instantes de mayor tensión sensible.

    Por eso, muchos dermatólogos nos vemos obligados a practicar psicodermatología en nuestras consultas, puesto que resulta muy usual observar pacientes que solo sufren inconvenientes dermatológicos cuando no se hallan emotivamente estables.

    Las perturbaciones sicológicas más usuales en los pacientes que atienden las consultas dermatológicas son dos: ansiedad y estado depresivo. Asimismo, pero con mucha menor incidencia, las conductas obsesivas.

    Cuando los pacientes tienen ansiedad, por norma general tienen consciencia de su inconveniente. No obstante, el estado depresivo acostumbra a presentarse de forma enmascarada (el paciente no es siendo consciente de que está deprimido). Los trastornos depresivos enmascarados tienden a somatizar (disfunciones digestibles, respiratorias, cardiacas, del aparato locomotor), es decir, transforman un trastorno psíquico en síntomas físicos.

    En todos estos casos se ha reconocido la relevancia de efectuar un tratamiento conjunto (psico/dermatológico) que contribuya a la mejora de las perturbaciones dermatológicas.

    No olvidemos que los inconvenientes dermatológicos, como el mismo acné, la soriasis, eccemas o bien la caída del cabello androgenética, generan un impacto sicológico que condiciona la calidad de vida de los perjudicados. En consecuencia, en ciertos casos se trata de un círculo vicioso: el estrés provoca acné y el acné facial provoca estrés.

    En terminante, aunque las personas con tendencia acneica pueden empeorar su condición en temporadas de estrés, no se puede aseverar que el estrés sea la causa de la enfermedad.

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