La hiperhidrosis generalizada y su forma de tratamiento

La hiperhidrosis generalizada y su forma de tratamiento

Es bien sabido que la hiperhidrosis generalizada afecta gran parte de la superficie del cuerpo y generalmente la causa es profunda. Son usados anticolinérgicos sistémicos en su tratamiento, entre los cuales se encuentran el bromuro de glicopirrolato, atropina, oxibutina y bromuro de propantelina. Los resultados son bastante eficaces por su acción bloqueadora de la generación de acetilcolina periglandular; aunque el uso suele ser limitado por los efectos negativos asociados a su utilización. Extendámonos un poco sobre esta importante patología.

La hiperhidrosis generalizada y su forma de tratamiento

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    El glicopirrolato y otros tratamientos para enfrentar la hiperhidrosis

    La principal ventaja del glicopirrolato es que no traspasa la barrera hematoencefálica y de esta manera no se generan efectos anticolinérgicos centrales. La atropina tiene alta incidencia de efectos negativos centrales y su acción es más grave. También se usan las propiedades sedantes de tratamientos homeopáticos, la hipnosis, la acupuntura y el biofeedback para tratar la hiperhidrosis con pocos o ningún resultado.

    La hiperhidrosis secundaria

    Incluye las infecciones crónicas y agudas, la insuficiencia respiratoria, tumores malignos, etc. Y otros tipos de condiciones relacionadas con una elevada descarga simpática, como los trastornos endocrinos (diabetes mellitus, tirotoxicosis, etc.) Es posible que la hiperhidrosis secundaria se presente como primaria en los casos de lesiones comprometidas de la médula espinal con la pérdida o no de reflejos autonómicos. La persona puede presentar síntomas de la hiperhidrosis primaria en la zona superior del tronco por meses o en la cara, luego de la lesión.

    Cuando el exceso de sudoración en la zona contralateral o ipsilateral se encuentra asociado a incidentes cerebrovasculares hemisféricos o infarto medular. Las lesiones de la cadena simpática por costillas cervicales accesorias son otras causas de hiperhidrosis primaria o focal.

    La hiperhidrosis una patología frecuente tanto en hombres y mujeres

    La hiperhidrosis focal o secundaria puede afectar a hombres y mujeres de distintas edades, llegando inclusive a convertirse en un enorme problema que afecta el desenvolvimiento diario de la persona. Cada ser humano cuenta con un grupo de mecanismos de termo-regulación que regulan la temperatura manteniéndola constante. Entre estos podemos resaltar: el manejo del calor de la sangre a la piel y la zona pulmonar a través de la vasodilatación, eliminación y convección del calor por las corrientes pulmonares y el aire en contacto con la epidermis, producción o irradiación de energía invisible de la piel, gasificación del agua por medio de la sudoración y respiración.

    Diferenciar la hiperhidrosis localizada y generalizada

    Cuando hablamos de hiperhidrosis generalizada nos referimos a la sudoración excesiva, que afecta toda el área cutánea con 50 mg de sudor durante 5 minutos medidos en un área dada y que va más allá de las necesidades fisiológicas. Debido a la dificultad de objetivar dicha alteración, en la mayoría de ocasiones el diagnóstico de la hiperhidrosis es una impresión personal. La hiperhidrosis localizada suele reservarse para los casos donde la sudoración excesiva cubre una zona menor o igual que 100 cm2.

    La hiperhidrosis generalizada y su forma de tratamiento

    Tipos de sudoración según el elemento desencadenante

    • Sudoración térmica: se muestra cuando la sangre humedece el hipotálamo aumenta la temperatura a 0.2 ºC. Además ha sido demostrado que el centro hipotalámico es propenso a la hipoglicemia y la hipercapnia, que también son causantes de la sudoración excesiva.
    • Sudoración por alimentos: se presenta luego de ingerir alimentos calientes y se produce gracias a un mecanismo reflejo con activación digestiva, aparece antes de subir la temperatura de la sangre.
    • Sudoración psíquica: este tipo de sudor frío sin vasodilatación cutánea afecta fundamentalmente las palmas de las manos, la frente y plantas de los pies. Puede llegar a ser generalizada en caso de emociones intensas.
    • Sudoración farmacológica: esta clase de sudoración se produce por inyección intradérmica, parental o iontoforesis de adrenalina o acetilcolina. Primero se produce una acción muscarínica con sudoración localizada. Si la dosis es más alta, se da una reacción nicotínica que es asociada con sudoración a mayor distancia y con fenómeno pilomotor.

    Tratamientos para la hiperhidrosis localizada

    Actualmente disponemos de distintas terapias como antisudorales tópicos y desodorantes, métodos quirúrgicos y físicos para tratar el exceso de sudoración. El objetivo de los desodorantes es enmascarar y reducir el olor, se encuentran compuestos por una sustancia bactericida como propilenglicol o alcohol, tbenzethonium clorado o triclosan y fragancia.

    Los antisudorales o antiperspirantes reducen la suma de sudor expuesto y se encuentran formulados con diferentes sustancias químicas como: formol en agua destilada (1 al 10%), zinc o zirconio como cloruros, sulfatos o clorhidratos, sales de aluminio (5 al 25%). Metenamina en solución, glutaraldehido a pH 7.5, entre otros. Los que más son usados son los que contienen sales de aluminio y su medio de acción es la formación de un retaco de gel de hidróxido de aluminio al transformarse con acumulaciones hidroxilo del sudor.

    Tratamiento quirúrgico

    Este tipo de tratamiento puede consistir en la escisión quirúrgica de la epidermis del hoyo axilar, con injerto o cierre primario, con buena respuesta pero deja cicatrices significativas; simpatectomía transtorácica con buenos resultados para hiperhidrosis palmar severa o axilar; curetaje usando una cánula para liposucción a la altura de la base de las glándulas con una efectividad ubicada entre el 40 y 50%.

    La toxina botulínica inyectable es un tratamiento muy utilizado, se aplica en las palmas y axilas, además en el labio superior y la frente por hiperhidrosis facial. El efecto se ubica entre los 6 y 12 meses, y el mayor problema es el elevado costo de la toxina. Regularmente se aplica el test de yodo-almidón (test de Minor) en la parte afectada, lo que permite la elección de los lugares con exceso de sudoración: se coloca una medida yodada con algodón sobre la piel higienizada y se aplica polvos de almidón en ella; en los puntos donde exista sudoración excesiva la coloración será más oscura.

    La hiperhidrosis generalizada y su forma de tratamiento

    El BotoxR o DysportR (toxina botulínica clase A) es disuelta en una cantidad entre 2 y 5 ml de solución salina estéril, la cual es aplicada utilizando una aguja 30 de manera intradérmica en las áreas señaladas con el test de yodo-algodón, separando equitativamente el frasco para ambas axilas, se inyectan en puntos con una distancia entre 0.5 hasta 1 cm. Debido a que el dolor es tolerable no se utiliza la anestesia local. Cuando la hiperhidrosis es palmar si se requiere anestesia, mayormente troncular. La toxina botulínica es una sencilla y efectiva solución para esta desagradable patología que puede llegar a complicar la vida de las personas afectadas, a pesar de no ser grave.

    Elementos que participan con el sistema nervioso en la sudoración

    • El centro hipotalámico de control de sudor y temperatura.
    • La corteza cerebral, sobre todo la zona que se encuentra relacionada con el sudor emocional.
    • Acceso simpático espinal descendente.
    • Las Fibras C postganglionares.
    • Ganglios, fibras preganglionares y troncos simpáticos.
    • Los neurotransmisores periganglionares.

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