En la vida cotidiana sufrir episodios de enrojeciendo facial es algo muy común, si estas atravesando una situación incómoda o vergonzosa  es natural que tu rostro e incluso tus orejas se tornen roja  hasta es posible que te sientas un poco turbado. Está bien sentir vergüenza eso nos hace humanos sensibles con sentimientos verdaderos ¿pero qué pasa si me sonrojo solo con un hola? Solo tú conoces tus sentimientos y si logras notar que esta ruborizado por algo insignificante debes estar alerta.

¿Qué medico debo visitar si sufro rubor facial excesivo?

Primero que todo tarta de tomar el control de tus emociones y si por más que te controles aun logras ver que estos episodios son cada más frecuentes es posible que padezcas de rubor facial patológico. ¿Ahora que bebo hacer? No te alarmes y fíjate muy bien lo que está sucediendo en tu cuerpo.

A la hora de buscar ayuda médica lo principal debe ser ir en busca de ayuda dermatológica, un especialista en la piel debe revisar que ningún factor externo como hongos, ácaros o inclusive quemaduras estén afectando tu piel. Recuerda que el rostro e muy sensible así que no improvísese y ante cualquier duda lo mejor es ir ante un especialista.

Seguida de la opinión dermatológica lo segundo que debería ser buscar ayuda psicológica, no tengas miedo el propósito de verificar tu estado de ánimo es muy importante, hay un gran abismo entre ser tímido y tener una respuesta inadecuada de tu sistema nervioso central simpático. Así que la opinión de un terapeuta, psicólogo o psiquiatra nunca estar de más.

No busque la píldora mágica

Lo más sano y adecuado es que tus médicos trabajen las historias de forma simultánea, no des  nada por sentado  todos los detalles son relevantes. Estar agobiado es muy natural en estos días donde el mundo parece estar más alocado que nunca, las responsabilidades nos agobian y a veces queremos una solución rápida para todo. Pero este no es el caso para dar solución al rubor fácil patológico, llegar al fondo de lo que causa este atrofio del sistema nervioso es un camino lento y largo mayormente se deben combinar una serie de medicamento tanto dermatológicos como terapéuticos.