Rubor facial: Síntomas diagnóstico y tratamiento

El rubor facial es una reacción fisiológica natural y rutinaria que cualquier persona puede probar en alguna situación de su vida y que está desencadenada por situaciones que activan nuestro sistema de alarma o bien se genera ante estímulos físicos o bien sicológicos.

El inconveniente brota cuando esta reacción de ruboración es excesiva en su intensidad o bien frecuencia, o bien se presenta sin que exista ningún estímulo externo que la provoque.

En un caso así hablamos de rubor facial patológico, un problema arduo que puede llevar a la persona perjudicada a una clara restricción en su vida social o bien laboral, con el consecuente malestar sicológico que ello acarrea.

El hecho de que el rubor no se pueda supervisar de manera voluntaria o bien pueda ponerse en marcha sin motivo alguno, sencillamente frente a un pensamiento y en los instantes menos deseados, hace que la persona desarrolle muy frecuentemente un temor o bien fobia a enrojecer, lo que se llama una ereutofobia, en la que la sola idea de enrojecer hace que se genere la reacción de ruboración.

Algo tan simple como leer públicamente, encontrarse con alguien en la calle o bien sentirse observado puede transformarse en un auténtico tormento, puesto que para ciertas personas implica ponerse intensamente colorado.

El doctor Raimundo Santolaya, cirujano de tórax de Clínica Alemana, explica que las causas del rubor facial patológico o bien eritrofobia (miedo patológico a ponerse colorado) no están claras y que las personas que lo sufren forman un auténtico 'círculo vicioso', en tanto que al ponerse rojas y saberlo aumentan su ansiedad y también acentúan su color.

También, mantiene que el rubor es patológico cuando significa un enorme costo en la vida personal, así sea a nivel de pareja, o en el trabajo y la vida social. Por servirnos de un ejemplo, alguien que ejercite cargos públicos o bien que por su profesión requiera estar en incesante exposición.

El especialista resalta que no se trata de un inconveniente estético, sino de una nosología que acarrea graves problemas en la vida diaria de las personas que la sufren, lo que implica costos sociales, cariñosos y de autoestima y seguridad.

Del mismo modo que la hiperhidrosis (exceso de sudoración en ciertas unas partes del cuerpo), el inconveniente se acrecienta con las situaciones de agobio y es más usual en mujeres.

Rubor facial: Síntomas diagnóstico y tratamiento

El rubor facial patológico se genera debido a una contestación anormal del Sistema Inquieto Simpático, que hace que las personas se pongan rojas ante cualquier situación, sin precisar pasar una vergüenza.

Con solo encontrarse con alguien, si les charlan, los miran o bien preguntan por ellos, es suficiente para que sus caras se pongan del color de un tomate.

Esta situación impide que tengan una vida social normal, por el hecho de que desarrollan una fobia social que hace que se aíslen y dejen de exponerse públicamente.

Índice

    ¿Cuáles son los síntomas del rubor facial?

    Muy frecuentemente la fobia a enrojecer, del mismo modo que la hiperhidrosis, es un síntoma más de la llamada fobia social, que es un trastorno de ansiedad caracterizado por un miedo persistente a situaciones sociales o bien actuaciones públicamente, en las que el sujeto teme actuar de forma degradante o bien embarazosa.

    Aparte de estos síntomas (rubor y también hiperhidrosis), los pacientes acostumbran a presentar otros síntomas físicos en las situaciones de relación social, como palpitaciones o bien temblor y es usual que presenten déficits en las habilidades sociales, con tendencia a eludir situaciones de relación social y a aislarse, como una autoestima estropeada.

    En este contexto psicopatológico, el inconveniente acostumbra a residir en la relevancia que el paciente da al síntoma (el rubor, la hipersudoración... ), la atención excesiva que presta a sus sensaciones internas y las atribuciones o bien interpretaciones que hace de exactamente los mismos.

    Los síntomas más habituales son:

    • Ansiedad.
    • Enrojecimiento facial.
    • Sudoración profusa.

    Rubor facial: Síntomas diagnóstico y tratamiento

    Factores desencadenantes

    Los factores que provocan la ruboración son exactamente los mismos que los que producen la hiperhidrosis (sudoración exagerada de alguna zona del cuerpo) en manos o bien axilas.

    Generalmente, se trata de situaciones que provocan agobio en la persona, por norma general relacionadas con contextos sociales (charlar públicamente, miedo a ser observado o bien a continuar en compañía de otras personas...); es extrañísimo que el miedo a enrojecer se presente cuando se está solo.

    ¿De qué manera se diagnostica el rubor facial?

    El diagnóstico del rubor facial empieza por una valoración dermatológica y sicológica.

    Es el especialista en Dermatología quien valora al paciente. Tratándose de una nosología con unos síntomas tan propios, no es preciso efectuar ninguna prueba auxiliar.

    ¿Cómo se trata el rubor facial?

    El planteamiento que se efectúa es de tipo multidisciplinar, con la participación de especialistas en dermatología, sicología clínica y cirugía torácica, que examinan las peculiaridades individuales del paciente y del inconveniente que presenta ya antes de plantear el tratamiento a proseguir.

    Desde el punto de vista sicológico, se trabaja con los pensamientos y las atribuciones o bien interpretaciones que el paciente efectúa de sus síntomas para refutar sus opiniones equivocadas, por el hecho de que semejantes opiniones repercuten en la intensidad de los síntomas que presenta. Se enseñan al paciente técnicas para el manejo y control de la ansiedad y se efectúa un programa de exposición paulatina a las situaciones temidas.

    Caso de que los tratamientos dermatológicos y sicológicos no den los resultados deseados, se plantea un abordaje de tipo siquiátrico con un tratamiento psicofarmacológico y, en los casos más severos en que tampoco el tratamiento siquiátrico ofrece los resultados deseados, se plantea la posibilidad de un tratamiento quirúrgico.

    Tratamiento del Rubor Facial Patológico

    La enorme contestación para estas personas es la simpatectomía, con la que hemos conseguido un noventa y cinco por ciento de satisfacción entre nuestros pacientes. “El treinta por ciento de los pacientes que padecen rubor facial patológico tiene asimismo hiperhidrosis o bien sudoración excesiva en la cara, manos y/o axilas, con lo que con la simpatectomía damos solución terminante a las 2 patologías”. Entre los posibles efectos colaterales, hay que mentar a la sudoración compensatoria, que quiere decir que transpiran más en determinados lugares del cuerpo, como espalda, abdomen o bien piernas cuando la temperatura entorno es elevada o bien hacen ejercicio. No obstante, los pacientes aseguran que es una molestia mínima equiparada con lo que tenían ya antes y no obstruye las relaciones con otras personas.

    La simpatectomía se efectúa con anestesia general por medio de 2 incisiones axilares de 5 milímetros. Por una de ellas se introduce una cámara de vídeo y por la otra el escalpelo ultrasónico o bien láser que resecará el ganglio T2 de la cadena simpática torácica. La operación dura entre veinte a treinta minutos y es ambulatoria. Pueden regresar a sus actividades normales tras cuarenta y ocho horas, mas los ejercicios de tren superior no son aconsejables a lo largo de 15 días. Los resultados son inmediatos.

    Para combatir el rubor facial, el doctor Santolaya explica que el tratamiento más eficiente es la simpatectomía torácica, exactamente la misma cirugía que se efectúa a pacientes que sufren de hiperhidrosis, y que en nosologías como el rubor facial patológico tiene un porcentaje de éxito próximo al noventa por ciento .

    'La cadena simpática es larga y recorre en el tórax desde el ganglio T1 hasta el T9. Lo que cambia en esta cirugía para tratar diferentes enfermedades es el nivel dónde se corta. Para el rubor facial patológico y la sudoración craneofacial, se intervienen los más altos (T2) por videotoracoscopía. Esto acarrea mayor probabilidad de una sudoración compensatoria y de sufrir Síndrome de Horner -caída parcial y transitoria de uno de los párpados-, efectos desfavorables con baja incidencia y que son propios de la simpatectomía', advierte.

    No obstante, el especialista aclara que es precisa una interconsulta con el siquiatra para descartar que el excesivo rubor se deba a niveles elevados de ansiedad y que responda a una nosología siquiátrica, en cuyos casos es preciso el empleo de medicamentos y terapia.

    'Hay algunos fármacos que anulan el simpático consiguiendo mitigar el síntoma, si bien por norma general no solventan el inconveniente por completo, puesto que bajando los niveles de ansiedad la persona de todas y cada una formas podría ponerse roja, solo que le da menos importancia', mantiene.

    De todas y cada una formas, la evaluación es indispensable para examinar qué tanto debe ver el nivel de ansiedad con la situación y con la enfermedad propiamente tal.

    Las primordiales contraindicaciones para someter a un paciente a esta cirugía es que haya sido intervenido de tórax, o que sufra alguna enfermedad relacionada con este órgano. Generalmente, se operan personas mayores de doce años.

    'Cuando los pacientes son intervenidos prosiguen teniendo la sensación de ponerse colorados, mas realmente no les pasa. Cuando se percatan de que es de este modo, mismos bloquean el nivel de ansiedad y se les termina el problema', mantiene.

    El doctor Santolaya explica que la incidencia de rubor patológico es baja y que la simpatectomía fue creada, esencialmente, para los pacientes con hiperhidrosis axilar y palpar, en cuyos casos la eficiencia es próxima al cien por ciento .

    Los dos procedimientos, que se efectúan desde el año dos mil en Clínica Alemana, requieren solo de un día de hospitalización y el postoperatorio es bueno, en tanto que implica pocas molestias para el paciente, quien puede reanudar velozmente su rutina diaria.

    Si se efectúa de forma ideal, no debería resurgir la nosología, en tanto que en contraste a otros tratamientos, es terminante, salvo que proceda de otras causas y no dependa del sistema simpático.

    Que dicen los expertos?

    Miles y miles de personas padecen capítulos usuales y también intensos de enrojecimiento facial súbito y también incontrolable en su vida rutinaria. Producido por estímulos sensibles o bien sociales, este fenómeno se conoce en la literatura anglosajona con el nombre de 'blushing', que se identifica por su veloz aparición en mejillas, orejas, cuello y, en ocasiones, parte superior del tórax. Además de esto, acostumbra a ir acompañado de una sensación de turbación, calor en la cara, hormigueo, e inclusive confusión.

    Cuando el RUBOR FACIAL es inducido anormalmente por los estímulos más leves, como subir al metro, ir de compras, encontrarse con alguien, etc., estamos en presencia del RUBOR FACIAL PATOLÓGICO. Esto causa que las personas se vuelvan muy tímidas, retraídas, inseguras, con temor al absurdo, pudorosas y exageradamente sensibles.

    El RUBOR FACIAL PATOLÓGICO no es posible de supervisar, en tanto que se presenta como una contestación involuntaria y no deseada en frente de instantes de exposición pública, sofocación, miedo, pudor y fobia, creando con esto situaciones embarazosas que pueden llegar a dañar psicológicamente a la persona.

    La ruborización facial severa es una condición ocasionada por la sobreactividad del sistema inquieto simpático, del que no tenemos control voluntario. Estos nervios se tornan singularmente activos a lo largo de estímulos sensibles y actividades sociales, a resultas de la activación de las vías simpáticas cervicales vasoconstrictoras y sudomotoras de la zona craneofacial, que producirían una vasoconstricción blog post pilífero.

    Este trastorno tiene consecuencias sicológicas que pueden llegar a generar conductas de evitación, fobia social e inclusive depresión.

    En nuestros días existen cremas y medicamentos que dejan mitigar esta sintomatología por los periodos precisos para quienes lo precisan, mas han de ser administrados con rigurosidad instantes ya antes del acontecimiento, y son efectivos en menos del veinticinco por ciento de los casos.

    El empleo de medicamentos antidepresivos, por su lado, tiene una tasa de contestación de cerca de cincuenta por ciento ; o sea, un conjunto esencial de pacientes solventa su inconveniente. Mas cuando este tratamiento no da buen resultado, no es bien tolerado, o bien no se resiste la medicación permanente, se debiese pasar a un próximo nivel: al de la SIMPATECTOMÍA TORÁCICA.

    Esta intervención quirúrgica se efectúa, en ciertas ocasiones, tras una evaluación siquiátrica por un especialista en el tema, para descartar otras opciones diagnósticas o bien terapéuticas.

    La SIMPATECTOMÍA VIDEOTORACOSCÓPICA (en ganglio T2 del sistema Simpático) es una solución terminante para quienes sufren RUBOR FACIAL PATOLÓGICO, que les impide desenvolverse de forma normal en su vida cariñosa, laboral y social. La satisfacción alcanza a más de noventa por ciento en nuestra serie de intervenciones.

    Preguntas Frecuentes

    ¿Qué es la simpatectomía videotoracoscópica para el rubor facial?

    Es una operación que se efectúa con anestesia general. Para acceder a la cadena simpática se emplean 2 canales de trabajo axilares de cinco mm cada uno de ellos. Por uno de ellos se introduce la cámara de vídeo y, por el otro, el escalpelo ultrasónico que aislará el ganglio T2, asociado al rubor facial. El procedimiento se hace en los dos lados (es a 2 bandas). En ciertos casos se efectúa usando clips de titanio.

    ¿Cuánto tiempo dura la operación?

    Más o menos cuarenta y cinco minutos.

    ¿Existen dificultades?

    Nuestra serie de más de tres.000 simpatectomías registra dos síndromes de Horner (caída parcial y transitoria de uno de los párpados), dos neumotórax residuales, 1 derrame pleural leve y una paciente portadora de mastines gravis debe emplear marcapasos. También, nuestra serie registra un tres por ciento de reinervación del nervio simpático. En tanto, un trece por ciento de los pacientes sometidos a esta operación por Rubor Facial Patológico presenta sudoración compensatoria severa en la espalda, estómago o bien piernas. Por esta razón, el cuatro con cero-cinco,0 por ciento de los pacientes se arrepiente de haberse operado. No existe mortalidad quirúrgica reportada hasta el día de hoy.

    ¿Por qué razón se genera la sudoración compensatoria?

    Por el hecho de que el cuerpo humano precisa termo regularse cuando hace calor, se efectúan ejercicios o bien se tiene fiebre. Como el canal para transpirar por la cara está cortado, el cuerpo busca vías opciones alternativas, que en general son la espalda, el estómago o bien las piernas (tras las rodillas o bien entre los muslos). A pesar de ser una molestia, la mayor parte de las personas no lo considera invalidante para su vida social y/o laboral. La sudoración compensatoria es severa solo en un cinco por ciento del total de pacientes simpatectomizados, y en un trece por ciento de los sometidos a simpatectomía T2 por rubor facial patológico o bien hiperhidrosis facial.

    ¿Hay personas más tendentes a tener sudoración compensatoria severa?

    Sí, aquellas muy musculosas o bien sobrepasadas de peso, puesto que su capa muscular o bien de grasa les impide tener una regulación térmica normal y eficaz. A ellas se aúnan las personas bajas (menos de uno con cincuenta metro) y los que son operados de simpatectomía T2, que es la que se efectúa para tratar el rubor facial patológico.

    ¿Tiene tratamiento la sudoración compensatoria severa?

    No es cien por ciento efectivo. De ahí que las personas con sobrepeso o bien muy musculosas no son buenas aspirantes para una simpatectomía. En nuestros días se pueden utilizar fármacos para tratar la sudoración compensatoria, mas el resultado es satisfactorio en el cincuenta por ciento de los casos.

    ¿Todas y cada una de las personas pueden efectuarse una simpatectomía?

    Es preferible que sean mayores de doce años, de más de uno con cincuenta metro de estatura y peso normal, por el hecho de que su contextura física deja un acceso más expedito a la cadena simpática.

    ¿La simpatectomía es una operación dolorosa?

    Al despertar de la anestesia se siente dolor opresivo en el pecho, que reduce hasta desaparecer en dos horas. Se trata con calmantes orales. Asimismo se puede sentir dolor en la espalda por contractura muscular.

    ¿Se trata de un procedimiento reversible?

    No. La simpatectomía es irreversible por el hecho de que se parte, corta o bien quema el nervio simpático. No obstante, existen casos de reinervación tras seis-dieciocho meses de operados. La técnica del 'clipaje' sería en teoría reversible en un treinta por ciento de los casos, mas su eficiencia está en discusión.

    ¿Cuántos días la persona debe estar hospitalizada?

    El paciente es dado de alta por la mañana siguiente del día de la intervención.

    ¿Cuáles son los cuidados postoperatorios?

    A las cuarenta y ocho horas se puede hacer vida normal. No obstante, los ejercicios del tren superior no son recomendados a lo largo de quince días, para eludir lesiones como desgarro muscular. Las cicatrices no se deben remojar hasta el momento en que hayan sido retirados los puntos. Además de esto se recomienda no exponerlas al sol a lo largo de 6 meses para eludir una pigmentación diferente a la piel del paciente.

    ¿Qué satisfechos quedan los pacientes tras la operación?

    En los reportes internacionales el éxito del procedimiento es de un ochenta por ciento , mas nuestro conjunto ha conseguido un noventa por ciento por la buena selección de pacientes, y el hecho de contar con un equipo multidisciplinario de especialistas.

    ¿Tras una simpatectomía por rubor facial, la persona puede regresar a ponerse 'colorada'?

    Sí, mas solo cuando haga calor, se esté cerca de una fuente de calor (hoguera, estufa, etc.), se tome mucho alcohol, o bien se esté en situación invertida, por el hecho de que todo ello aumenta el flujo sanguíneo cara el semblante, lo que es normal y no se puede eludir con la operación.

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