Aunque para muchos no tenga importancia alguna ruborizarse en un momento dado, para otros resulta un problema serio que va afectando su vida y la forma en que se relaciona con los demás cuando este rubor no es ocasional, sino que se presenta constantemente.

Se torna una situación incómoda ya que por lo general al intentar no sonrojarse y pensar en eso se produce el efecto contrario, y se transforma en un círculo vicioso.

Años atrás esto no era considerado por los médicos como un problema, pero desde hace un tiempo, dada las consecuencias negativas que tiene sobre el individuo y la manera en que llega a afectar su desenvolvimiento en la sociedad, ha llegado a considerarse incluso como una patología.

Rubor facial tratamiento natural

Las personas que lo padecen se enfrentan a cuadros de ansiedad y nerviosismo, pierden la confianza y seguridad en sí mismos a la hora de expresarse en público y esto con el tiempo va afectando su autoestima y pueden llegar a desarrollar la llamada fobia social.

Si eres de las personas que sufren esta condición: ¡Animo! Hoy en día existen diversos tratamientos para ponerle una alto a este incomodo rubor.

Se habla mucho de la administración de fármacos y de procesos quirúrgicos, pero también es posible atacar este problema de una forma natural, cambiando ciertos hábitos que pueden ayudar a mejorar el problema.

Cuidado con lo que comes

Para nadie es un secreto que todo lo que consumimos tiene influencia sobre nuestro organismo. Bien dicen por ahí “eres lo que comes”.

Si tu intención es luchar contra ese incomodo enrojecimiento de tu rostro, toma en cuenta las siguientes recomendaciones respecto a los alimentos que incluyes en tu dieta diaria:

Reduce la cafeína: Lo ideal sería eliminarla de tu dieta, pero siendo realistas sabemos que para muchos es realmente difícil empezar el día sin una buena taza de café, por lo que si no puedes sacarla del todo, al menos reduce considerablemente su ingesta.

El enrojecimiento de la piel del rostro es provocado por la dilatación de los vasos sanguíneos de la zona. Los cambios en los niveles de cafeína en el organismo provocan la dilatación de estos vasos, por consiguiente influyen sobre la aparición del rubor facial.

Por otra parte, altos niveles de cafeína suelen provocar ansiedad lo que también contribuye a que aparezca de forma más fácil el rubor.

Poco picante: Ciertas sustancias presentes en los alimentos picantes provocan la dilatación de los vasos sanguíneos como forma para liberar el calor, lo que como ya hemos mencionado es una de las causas del enrojecimiento del rostro.

Así que por más que te guste, evita agregar picante a tus comidas para evitar reacciones del organismo que favorecen al rubor facial.

Cuidado con las carnes curadas: El nitrato de sodio es otro factor estimulante de la aparición del rubor facial. Suele encontrarse en la mayoría de las carnes curadas como el jamón, tocino y salami.

Sólo unas copas: Las bebidas alcohólicas también suelen provocar la dilatación de los vasos sanguíneos y el consecuente rubor. No todas las personas tienen esta reacción pero si te has dado cuenta que eres uno de ellos, limita tu consumo de alcohol para mejorar la condición.

Otros alimentos de que cuidarse: Observa la reacción de tu organismo cuando consumas productos lácteos, camarones y vegetales congelados. Si notas que tras su ingesta la aparición del rubor facial se hace más frecuente y de forma más rápida, incluye estos alimentos en la lista de los que debes mantener bajo control.

Mantener una dieta saludable no sólo ayuda a reducir este molesto problema sino que beneficia en todo sentido a nuestro organismo. Por tanto es de suma importancia hacerlo, los resultados positivos se verán al poco tiempo, te sentirás mucho mejor y en excelente forma.

Aprende a controlar tu mente

En la mayoría de los casos, el rubor facial se produce como respuesta a estados ansiosos del individuo.

Si se aprende a controlar la mente y lo que causa tal nerviosismo es posible lograr una reducción en la aparición del enrojecimiento.

La aplicación de técnicas de meditación es una excelente alternativa para el manejo de la ansiedad y de estados de alteración. Aprender sobre ellas, resulta muy beneficioso. Pueden aplicarse en todos los ámbitos de la vida y ayudan a mantener el control de la mente y emociones en situaciones que puedan resultar estresantes.

El entrenamiento de la mente subconsciente para enfrentar de manera correcta diferentes tipos de situaciones a través de procedimientos como la hipnoterapia, es otra de las alternativas para el tratamiento natural del rubor facial.

Descarta otras posibles causas

Si bien es cierto que el rubor facial es una respuesta natural del organismo frente a situaciones que nos causan nerviosismo y que por lo general están asociadas a estados emocionales, también es cierto que ciertas condiciones físicas pueden ser la raíz del problema.

Una revisión médica permitirá determinar si está siendo originado por condiciones como la menopausia o la tiroides.

De igual forma se hace necesario hacer una revisión de los medicamentos que se toman, en caso de tener algún otro tratamiento, ya que algunos de ellos pueden tener como efecto secundario el enrojecimiento de la piel.

En ese caso, puede ser que se encuentre un sustituto que cumpla las mismas funciones pero no provoque el rubor, considerando que tal situación se ha convertido en un problema para el paciente.

Enfrenta tu miedo

Muchas de las personas que padecen de rubor facial patológico manifiestan sentir altos grados de nerviosismo y ansiedad cuando tienen que hablar frente a un grupo.

Estos miedos se pueden canalizar si poco a poco se va practicando la oratoria en público. Una de las formas de hacerlo, que además puede resultar una experiencia totalmente liberadora, es el teatro.

Tomar clases de teatro ayudará a ir perdiendo el miedo de ser el centro de atención, permitiendo disfrutar del momento y aumentando la confianza en sí mismo.

Los tratamientos naturales suelen ser efectivos como solución a muchos problemas, además el cambio de ciertos hábitos y la adquisición de otros aportan grandes beneficios no solo a la salud física sino también mental.