En la sociedad de hoy en día lamentablemente para los estratos sociales en importante la belleza externa, es por esto que cuando aparecen enfermedades cutáneas como la rosácea es muy frecuente observar trastornos psico-emocionales perjudicando en gran medida el vivir de la persona que la sufre. Es casi imposible no verse perjudicado con este tipo de enfermedad siendo tan visible, la rosácea afecta principalmente el rostro, portada ante el mundo de cada paciente.

Sobrellevando el impacto social de la rosácea

El paciente se siente a cada instante observado por todas y cada una de las personas a su alrededor, siente rechazo, debilitando automáticamente su autoestima transformando su personalidad al de una persona retraída y asocial. Las actividades cotidianas como amistades y relaciones con familiares, así como la práctica laboral.

¿Cómo enfrentar esta situación?

Para comenzar se debe concientizar al paciente sobre la realidad de su enfermedad, esto le ayudará a verla como algo normal y podrá comunicárselo a sus allegados. Buscar ayuda de un dermatólogo es imperativo, así como seguir cada uno de los consejos que le pueda dar en cuanto al tratamiento que deba llevar, la constancia y la paciencia son importantes para sobrellevar la afección para afrontarla con naturalidad.

Evitar en la medida de lo posible ocultarse les hará sentirse peor, así como auto-medicarse con medicina no comprobada o casera. Además se puede incluir una dieta que no contenga condimentos fuertes como salsa de soya o picante, bebidas calientes o alcohólicas, yogurt, café, chocolate, tomate, espinaca, aguacate, plátano y frutas cítricas.

Apoyo mutuo

Conocer personas con la misma enfermedad y compartir experiencias, consejos de otros dermatólogos y como superan cada obstáculo cada uno es un punto clave que los ayudará a incrementar positivamente la calidad de vida. La autoconciencia y reconocimiento de que todos los humanos pasan por problemas similares o hasta peores desarrolla la facilidad para comunicar los sentimientos en forma grupal.

Quitarle el poder a la piel, no dejarle que controle la vida propia impedirá que su afección no le deje ni salir de casa. Estudios recientes han encontrado tratamientos realmente eficaces para controlar la rosácea, solo debe acudir a su dermatólogo de confianza y consumir únicamente los medicamentos prescritos por este para llevar una vida más feliz en lucha contra la rosácea.