La rosácea es una enfermedad que solo afecta la piel del rostro, esta condición es mundialmente conocida y son muchas las personas que la padecen, aun no sea determinado cuales on las verdaderas causas que producen la rosácea pero se han encontrado indicios sobre su causa en  el acaro demodex, encontrándolo culpable en la dilatación de los vasos capilares. Para combatir esta afección en la piel hay distintos tratamientos a nivel farmacológico y natural en este caso queremos resaltar los tratamientos con láser y te los presentaremos a continuación.

Tratamiento con láser para la rosácea

Láser Colorante Pulsado O PDL, para disminuir los vasos dilatados se guía una luz colorada y pulsada, lo que se busca logara con esta luz es hacer disminuir o desaparecer los puntos más críticos de la rosácea. Es un tratamiento completamente seguro y sin efectos secundarios que lograra disminuir el grosor de los vasos sanguíneos colorados en la cara.

Luz Pulsada Intensa O IPL, este tratamiento es más común para los caso más leves de rosácea, en comparación al tratamiento anterior este es menos invasivo debido a la potencia del láser.

Un detalle importante de estos tratamientos que los dos activan el colágeno en la piel , al generar colágeno la piel se restaura por si sola y las mejoras serán evidentes con el paso de los días, además de combatir la rosácea estos tratamientos se utilizan para eliminar manchas y cicatrices de la cara además se usan para el rejuvenecimiento facial, su función de remplazar la piel dañada por la nueva es básico para solucionar estas problemáticas de la piel del rostro.

Aunque la mayoría de las personas son tolerantes a estos tratamientos y no existen restricciones respecto al tema es importante considerar la opinión de un dermatólogo antes de iniciar cualquiera de los tratamientos antes mencionados.

Estos tratamientos no requieren de anestesia local y además no usan verdaderos laser, aunque son llamados así en verdad es una luz intensa que se enfoca en la piel, aunque este tratamiento no es doloroso si  se siente algún tipo de molestia se puede aplicar un anestésico tópico, además que de los ojos del paciente y el médico tratante deben estar protegidos por gafas, para resguardar la vista de la luz del láser.